Reseña #17 [Medusa - Alberto Vázquez-Figueroa]

      
Medusa
de Alberto Vázquez-Figueroa

Género | Ficción
Editorial | Ediciones B
Fecha de publicación | Mayo del 2014
Páginas | 301

Las máquinas deben estar al servicio de los hombres, no los hombres al servicio de unas máquinas que están al servicio de otros hombres. Durante los últimos treinta años, y gracias al monopolio de las nuevas tecnologías, menos de cien personas han conseguido acumular tanta riqueza como los 3.570 millones que forman la mitad más pobre del planeta. El cincuenta por ciento de cuanto existe está ahora en manos de apenas el uno por ciento de la población.

Sobre el autor Alberto Vázquez-Figueroa


Escritor y periodista español, Alberto Vázquez-Figueroa marchó al norte de África cuando apenas contaba con un año de edad, donde su padre y abuelo estuvieron encarcelados por razones políticas, para establecerse más tarde en el Sahara español.

Con dieciséis años, Figueroa regresó a Tenerife y trabajó con Jacques Cousteau como submarinista en el Cruz del Sur. A continuación marchó a MAdrid en donde estudió Periodismo y tras dar la vuelta al mundo en un barco, y ejercer algunos trabajos en Marruecos, comenzó a trabajar como reportero en África para la revista Destino, siendo corresponsal de guerra de La Vanguardia y haciendo otro tanto par en el programa de TVE, A toda plana.

Por el año 1975, Figueroa ya había publicado su primer libro, aunque el éxito literario le llegaría más tarde, convirtiéndose en uno de los autores más vendidos del mercado español a finales de los años 80. Ha sido director y guionista cinematográfico, llevando a la pantalla también algunas de sus obras, y se encuentra en él la faceta de inventor.

Es autor de libros de aventuras, algunos de ellos de carácter autobiográfico. De entre su prolífica obra habría que destacar títulos como su saga Océano, Tuareg, la serie de Cienfuegos o Saud el leopardo, entre otros muchos.


Opinión personal

¡Hola, queridos ecos! Aquí estoy de nuevo después de un larguísimo período de abandono del blog ya fuera por motivos personales o por el bloqueo lector que sufrí en verano. He vuelto para quedarme y, no prometo nada, pero pretendo actualizar más de seguido y ponerme al día con algunas reseñas que me quedaron pendientes en su día y que, aun así, quiero publicar. ¡Así que allá vamos!

Como acabo de mencionar este verano sufrí un bloqueo lector durante el que no me apetecía leer nada en especial y lo que leía no terminaba de llenarme. Por ello decidí dejar a un lado los libros y dedicarme a otras cosas que me interesaran, pues leer por obligación es lo último que quiero. Sin embargo, por recomendación de un amigo llegó este libro a mis manos y me llamó la atención su premisa, así que le di una oportunidad. Hace un tiempo hubiese pasado de largo ante una novela de ciencia ficción pues no es un género en el que me mueva demasiado; por eso mismo me lancé a la aventura, ya que nunca se sabe qué maravillas te puedes encontrar en géneros que no suelen ser tu estilo. Por desgracia, éste no es el libro que me meterá de lleno en la ciencia ficción; tendré que probar suerte con otras obras.

Nuestro protagonista, del que nunca llegamos a saber el nombre, es un amante de la naturaleza y es en ella donde pasa gran parte de su vida. Traductor de oficio, decide irse a vivir a una casa situada en las montañas y alejada de toda población, donde podrá ejercer mejor su trabajo a la vez que disfrutar de su pasión. Sin embargo, un día le sorprende una inusual tormenta de la que sale malherido. Tras recuperarse y visitar el pueblo más cercano descubre que nadie se percató de lo que había ocurrido y, para su desconcierto y el de todos los vecinos, empiezan a desencadenarse errores tecnológicos que dejan a la población incomunicada. Desde líneas telefónicas que se cruzan unas con otras hasta fallos en el sistema bancario, la localidad queda sumida en un auténtico caos. ¿Tendrá algo que ver la tormenta que presenció con todo lo que está ocurriendo? Por suerte no tendrá que enfrentarse a esta cuestión solo, le acompañará en el viaje Claudia, su mujer, con quien, buscando respuestas, hallará más preguntas.

¿Y qué es lo que más me ha gustado de esta historia? En primer lugar, aborda temas tan interesantes como es el uso abusivo de la tecnología y la dependencia a ella que hemos desarrollado con los años. En esta novela los personajes experimentan lo que es vivir ajenos a Internet, los teléfonos móviles y cualquier otro avance tecnológico. Es entonces cuando como lector empiezas a preguntarte qué harías tú si te sucediera lo mismo... ¿Podrías tomarlo con calma o entrarías en pánico como les sucede a la gente en la obra? Creedme, no es una pregunta fácil. En más de una ocasión me replantee si mi relación con la tecnología es lo suficientemente sana como para poder vivir sin ella y por ello, por hacerme reflexionar sobre un tema tan complejo, éste es mi punto favorito del libro.

De tanto comunicarnos hemos dejado de comunicarnos.

Otra cuestión que llamó mi atención enormemente fue la relación amorosa de los protagonistas. Lejos de tratarse de un matrimonio convencional, Claudia y él comparten una relación basada en la confianza y que no coarta en ningún momento la libertad del compañero. Además de ser abiertos, pues se permiten salir e incluso acostarse con otras personas, son el máximo apoyo el uno del otro. Es por ello comprensible que quien viva tal aventura con el protagonista sea su mujer, que es a su vez su mejor amiga.

Por último cabe destacar que el autor consigue mantener en tensión al lector sobre todo al principio. Tal vez si esa incertidumbre no hubiese existido habría abandonado el libro antes de terminarlo.

Ahora bien, ¿qué no me ha gustado de esta novela? En primer lugar, la demonización de las tecnologías. Está claro que si se hace un mal uso de ellas pueden llegar a controlar la vida de una persona y convertirse incluso en una adicción, pero no podemos pasar en alto que son el motor que mueve el avance de nuestra sociedad; sin tecnología no sería posible la investigación tan necesaria para que se generen mejoras en el ámbito de la sanidad, por poner un ejemplo. Tan bien está el criticar el mal uso de la tecnología como aceptar que gracias a ella gozamos de bienestar y de tantas comodidades.

Por otra parte, cuando empieza a desarrollarse la trama comienzan a abrirse frentes que luego no terminan de cerrarse. Al llegar al final del libro te quedas con la sensación de tener aún dudas por resolver. Y esto me conduce a otra cuestión que no me ha gustado: quiere abarcar mucho pero no trata ningún tema en profundidad. En lugar de centrarse en su hilo conductor —el abuso de las nuevas tecnologías— aborda otras temáticas que, aunque también despiertan interés, no tienen sentido alguno en la trama. Leyendo el libro me daba la sensación de que saltaba de un tema controvertido a otro para provocar que el lector se enganchara, sin embargo no creo que haya conseguido cohesionarlos de tal manera que cumpla su propósito.

Los personajes secundarios están metidos en la historia con calzador. Cada una de las personas que van apareciendo en el camino de nuestros protagonistas tiene un peso importante en la trama y ninguna de las interacciones que se producen con ellos son al azar. De este modo quedan unas intervenciones forzadas, pues el autor pretende que cada persona tenga un papel determinante, desnaturalizando así el desarrollo de la historia. Pierde así mucha fluidez y credibilidad ya que en ningún momento se encuentran con personajes mundanos, todos ellos son peculiares y tienen una visión del mundo que dista de lo común.

Después de acumular innumerables preguntas durante la lectura, el final de la historia resulta precipitado.  Como ya mencionaba en otro punto, quedan muchos frentes abiertos y acabas la historia con más dudas que respuestas.

Para terminar SPOILER la organización Medusa, liderada por los protagonistas, pide unos requisitos a los altos mandos de la sociedad a cambio de que ellos no derrumben los cimientos tecnológicos en los que se sustenta toda la riqueza. Ahora bien, aunque estos motivos son de justicia social y, por tanto, beneficiosos para todos, entre ellos no tienen relación alguna. Parecen cogidos con pinzas y puestos en una lista sin ton ni son. Lo que me lleva a otro de los puntos que menos me han gustado de la historia: no hay una motivación inicial que haga realista todo el movimiento social que levantan los protagonistas. Antes de la tormenta no hay ningún momento en el que ellos exhiban ningún interés por contribuir al bien de la sociedad; por ello, que de repente se conviertan en justicieros sociales no es creíble. FIN DEL SPOILER


En definitiva...

Me ha gustado...

El hilo conductor de la historia, siendo este el uso abusivo de las tecnologías; la relación abierta de los dos protagonistas y la tensión que se mantiene durante toda la novela.



Te gustará si...

Te gustan los libros que te hacen reflexionar acerca de temas actuales y que generan mucha polémica.


No me ha gustado

Quiere abarcar demasiados temas polémicos en lugar de centrarse en algunos y desarrollarlos; demoniza la tecnología sin tener en cuenta sus puntos fuertes; los personajes secundarios no son creíbles y el final deja muchos frentes abiertos.


Mi puntuación
                  
 












1 comentario:

  1. Una reseña muy completa. No conocía el libro y el tema que plantea me parece interesante, pero con todos los puntos negativos que le destacas...Lo voy a dejar pasar.

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